Sí, como no tengo mucho que decir sobre fútbol, pues voy a contaros mi experiencia en el partido que jugó el Real Madrid contra el Deportivo de la Coruña (algunos le ponen el prefijo "super" pero ya no está de moda). Bueno, todavía no habréis notado nada raro. Pero la cuestión es que yo no vivo en Madrid sino en Vizcaya, y esa es la gracia: Que soy del Madrid y este partido fue el primero que he visto en el Bernabéu. No recuerdo si el partido comenzaba a las 5:00 o a las 7:00 pero no importa. La cosa comenzó con el viaje en coche con mi padre y uno de mis tres hermanos. No dormí mucho pues ya era una hora bastante tarde, (debían ser las 12:00 o la 1:00). "Pronto" llegamos a casa de mis abuelos, comemos algo y salimos en busca de un amigo de mi padre con sus hijos, al hotel Cuzco, creo que se llamaba. Está emocionante la cosa, ¿eh? pues sigue leyendo. Nos encontramos con los susodichos personajes y salimos hacia el estadio. No teníamos prisa. De camino nos encontramos un puestucho donde vendían bufandas y demás utensilios. Mi padre regatea y no se por cuanto nos salieron, pero los dos hijos del colega y mi hermano y yo nos compramos unas bufandas. Blancas, con el borde rojo y gualda, y en violeta se leía: R E A L M A D R I D También me compré un gorro, blanco y violeta, donde se leía lo mismo que antes. Llegamos al estadio y empezamos a buscar la puerta. Tardamos horas y horas en encontrarla (es que el Bernabéu es un estadio MUY GRANDE). Encontramos la puerta, hay muchísima gente y un barullo grandísimo. Nos "rompen" las entradas. Ya estamos dentro. Nos dan un folletito informativo sobre la Liga. Mientras subíamos las escaleras que nos llevarían al acceso a nuestro asiento, aparecen a mi derecha 3 ultras corriendo, y a los 3 segundos aparece un policía nacional con la pistola en mano (totalmente cierto, lo juro). Llegamos al sitio. Me siento y me entran escalofríos. Sí hacía frío, pero estaba abrigado lo suficiente. Era la primera vez en mi vida que veía el Bernabéu por dentro, en directo, yo, con mis propios ojos. Además lo veía desde la esquina, justo el ángulo, y era una vista preciosa. Enfrente mirando hacia abajo veía a los de Orgullo Vikingo y a mi izquierda, al fondo, muuuuuuuyyyyy lejos, los ULTRAS SUR. Las tribunas nuevas se llenan. Lleno absoluto. Todo el mundo pendiente de...los jugadores. Salen, saludan y se ponen a calentar. Los Ultras Sur sacan como unas hojas que brillan y las distribuyen y las levantan todos a una. Muy bonito. Sale el Deportivo. Silbidos (sentido común). Empieza el partido. A partir de aquí los hechos no los puedo narrar en orden cronológico ya que en esos momentos perdí por completo la noción del tiempo (es verdad). La cuestión es que el Madrid estaba jugando de puta madre cuando viene el sudaca ese, de nombre Bebeto y le cuela un (feo) gol a Buyo. Se oyen algunos gritos de ¡goool! Miro rápidamente a mi derecha y veo, a 50 mts de mí, a tres tías, contentas ellas, que empiezan a cantar: Somos del Deportivo del Deportivo y vamos a ganar este partido Me empiezo a cabrear. Nerviosismo total. Debía ser el minuto 40 de la primera parte cuando viene Zamorano y, desde la esquina del área pequeña, le cuela por la escuadra opuesta a Liaño todo un golazo. Se levanta todo el estadio. Un grito de GOOOL! todos al unísono. Descanso (del partido y del infarto). Vienen de nuevo los jugadores, aplausos, gritos. A todo esto, Claudio (the gipsy) la había tomado durante todo el partido con Luis Enrique, y tras una dura entrada a éste, se ganó la segunda tarjeta amarilla y, por lo tanto, expusión. Digno de resaltar es el penalty cometido por Lasa que creo que fue Bebeto quien tiró, y Buyo, como siempre, lo paró, con un rápido movimiento hacia la derecha. (Portada del Marca del Lunes siguiente, a todo color). Gritos de ánimo a Buyo, antes y después del penalty. Bueno, la cosa siguió con el dominio del Madrid, con un pressing muy bueno en el centro del campo, se veía que tenía que caer un gol pronto. Quedaba poco tiempo para el final del partido, cuando en la esquina superior izquierda del área de los gallegos le hacen una falta a un jugador del Madrid, cuyo nombre no recuerdo. Creo que fue Prosinecki quien en jugada ensayada pasó raso y lento a MICHEL, quien con su potente y loable pierna derecha golpeó el balón y lo coló en la portería a la vertiginosa velocidad de 102,5 kms/h (datos facilitados por Canal+ en "el día después"). Y se acabó el partido. Espero que os haya gustado... Bueno, he de deciros que en Febrero de 1994 tengo planeado ir al partido contra el Tenerife, en el Bernabéu, así es que preparaos para aburriros de nuevo con otro de mis relatos. En Abril, Athletic-Real Madrid, este partido no me lo puedo perder. ¿Por qué no escribes tú, que estás leyendo esto, artículos como éste y así mantenemos viva una sección de fútbol o algo así? Mensaje a Gedeón/F.G.: Espero que tú tampoco te pierdas el partido en San Mamés...je, je.