Por HIDDEN/LLFB 02/11/92 DEL ABACO AL SUPERCHIP ABACO CONTADOR. (del lat. abacus u éste del gr. ábax). Marco de madera con varios alambres paralelos, por los que se deslizan unas bolas móviles y que se empleaba para enseñar a los elementos de aritmética. Plancha rectangular de madera, mármol, tierra coci- da, piedra u otra materia con rebordes, que utilizaban los romanos extendiendo sobre ella arena fina para enseñar a escribir a los niños y para que ajustaran cuentas o tomaran apuntes, los calcula- dores y tabularios. Tabla de multiplicar. Tanteador, numerador ro- sario, logómetro. En la Edad Media, ábaco se usó como sinónimo de Aritmética. ABACO PITAGORICO. Tabla de multiplicar de Pitágoras, filósofo griego del siglo VI a. de J.C. Nació en Samos, isla del mar Egeo, hacia el 582 y muriendo hacia el 507. En matemáticas se le debe el teorema de Pitágoras, la aplicación de la aritmética a la geome- tría, la tabla de multiplicar, las cifras árabes y el sistema de- cimal. ABACO LOGISTICO. Modificación de la tabla de Pitágoras, dándole forma de triángulo rectángulo. ABACO MAGICO. Cuadro dividido en varias casillas, en las cuales se colocan números de tal forma que, tomados en sentido vertical, ho- rizontal y diagonal, resulte siempra la misma suma o el mismo pro- ducto. ABACO NATURAL. La mano del hombre usada como tebla de sumar o como medio de conocer los días que tiene cada mes, empleando los dedos en el primer caso o las articulaciones de las primeras falanges de los mismos, en el segundo. PABLO DAGOMANI. Insigne matemático italiano, conocido también con los nombres de Pablo el Geómatra y Maestro Pablo del Abbaco. In- ventó varios instrumentos y demostró que la mayor parte de los errores de los astrónomos, provenían de las imperfecciones del as- trolabio. Fué el primero al que se le ocurrió la idea de componer almanaques con profecías y separar con una coma en grupos de tres, los números que constabam de muchas cifras. Sus vastos conocimien- tos en matemáticas, astronomía y su obra liber de Abbaco, le die- ron reputación universal. Nació en Prato, cerca de Florencia y mu- rió en 1.365. ABACO RABDOLOGICO. Aparato ideado por Nepper para convertir en su- mas o diferencias, las operaciones de multiplicar y dividir res- pectivamente. RABDOLOGIA. Especie de aritmética que consiste en calcular, emple- ando unas varitas sobre las que están escritos los números sim- ples. ABACO NEPERIANO. Juan NEPER, matemático escocés, inventor de los logaritmos. Tuvo la satisfacción de ver su invento adoptado por Briggs, profesor de matemáticas en la Universidad de Oxford, que hizo expresamente el viaje a Edimburgo para someter a Néper algu- nas ideas encaminadas al establecimiento de tablas de logaritmos vulgares. Dejó un cierto número de obras, entre las que figuran: Rabdología seu Numerationis per virgulaslibri duo (1.617), que contiene los principios en que han sido fundadas las "MAQUINAS DE CALCULAR". Nació y murió en Merchiston, cerca de Edimburgo (1.550- 1.617). ENRIQUE BRIGGS. Matemático inglés (1.556-1.630). Se le deben los logaritmos decimales o vulgares, que publicó despues de haber man- tenido conversaciones científicas con Neper. Fué profesor de geo- metría en Londres y Oxford. Imprimió en 1.642 su Arithmetica Loga- rithmica, que contenía los logaritmos de 30.000 números naturales, con 14 cifras de mantisa. No obstante, se tuvo que esperar hasta 1.642 para dar otro paso adelante en la história de cálculo automático. En aquel año, Blaise Pascal consiguió demostrar cómo se pueden realizar las operaciones de cálculo de forma puramente mecánica y realizó la "máquina arit- mética", capaz de realizar sumas y sustracciones. En 1.671, Gottfried Wilhelm Leibniz inventó una "máquina calcula- dora" que hacia posible la multiplicación y la división bajo forma de adiciones y sustracciones repetidas. Pero la tecnología dispo- nible no permitía producir en series estos primeros instrumentos de cálculo basados en engranajes y rotaciones. En 1.822, el inglés Charles Babbage realizó la "diffence machine", una máquina que calculaba e imprimía tablas numéricas de seis ci- fras decimales sin requerir otra intervención que la introducción de los datos básicos. Por primera vez se puso en práctica el concepto de "procesamiento de datos", un proceso en el que la velocidad y el funcionamiento dependían de la propia máquina. Otro proyecto de Babbage, fué la "máquina analítica", cuyo sistema lógicofuncional era idéntico al que se adoptaría un siglo más tarde con los primeros procesadores electrónicos. En 1.890, el estadounidense Herman Hollerith, inventó un sistema para traducir los datos de los ciudadanos en una serie de orifi- cios practicados sobre fichas y por tanto contables mediante el método electro-mecánico. La experiencia hizo que en las décadas siguientes proliferaran to- da una serie de máquinas para el tratamiento de fichas perforado- ras: Tabuladoras, Seleccionadoras, Reproductoras, Introductoras. etc. En 1.937 un estudioso de Harvard, Holland Aiken, en colaboración con IBM, desarrollaría el proyecto de una máquina capaz de resol- ver ecuaciones diferenciales. De aquí nació en 1.944 Mark-1. Una máquina que pesaba cinco toneladas, estaba compuesta de 78 unida- des conectadas entre sí por 800.000 metros de cables, contenía 3.304 relés electromecánicos y estaba regida por una serie de ins- trucciones perforadas sobre cinta de papel. Tras las primeras ins- trucciones, Mark-1, ya no necesitaba intervención humana. Dos años después de la Mark-1, apareció la primera calculadora electrónica, llamada la ENIAC (Electronic Numerical Integrator), proyectada por J. Prosper Eckert y John W. Mauchly de la Universi- dad de Pennsylvania, junto al capitán Herman H. Goldstine, direc- tor de Centro de Estudios Balísticos de Ejército en la misma Uni- versidad. El relé fué sustituido por una válvula termoiónica. La ENIAC contenía 18.000 válvulas que le permitían una velocidad de más de 300 multiplicaciones por segundo. Su peso superaba los 13.000 kilos y ocupaba una superficíe de 180 m2, su velocidad de procesamiento de datos era del orden de unas millonésimas de se- gundo. Todas las operaciones internas estaban medidas cronológica- mente mediante impulsos electrónicos generados al ritmo de 100.000 por segundo. Con la construcción de la primera calculadora de "programa memori- zado" de J. von Neumann, se puso a punto a finales de los años cuarenta, el concepto moderno de procesador electrónico. Desde aquel momento tuvieron lugar una serie de innovaciones tecnológi- cas que condujeron en un principio, a la sustitución de las válvu- las, por transistores y a la consiguiente realización de los "chips". Los "chips", que constituyen una de las principales característi- cas de los ordenadores modernos, permitieron reducir las dimensio- de los ordenadores y aumentar enormemente su capacidad de cálculo. EL ORDENADOR PERSONAL: Nacido a finales de los setenta, este pode- roso instrumento informático ha ganado en pocos años un lugar de gran relevancia. Ha conseguido pasar de un instrumento casi arte- sanal, de poca memoria y poca capacidad a uno, capaz de informati- zar la actividad de empresas pequeñas, medianas y de profesional- les. El ordenador personal no es fruto de la gran industria, sino de unos pocos apasionados, de los cuales son Steve Jobs y Adam Os- borne, que a mediados de los años setenta pensaron en adaptar al- gunos procesadores para el control de la producción a necesidades menos especializadas, dotándolos de sistemas operativos, es decir, de programas que coordinan el funcionamiento de los varios elemen- tos de la máquina, capaces de desempeñar actividades de cualquier tipo y no sólo vinculadas al control de la producción o de las ac- tividades de laboratorio. Así nacieron en pocos años, en Estados Unidos, pequeñas empresas, en gran parte concentradas en Califor- nia. Empezaron a fabribar ordenadores personales y se convirtieron con el paso del tiempo en empresas medianas y grandes dimensiones. Sin duda, los primeros ordenadores personales no tenían la potén- cia de cálculo y la flexibilidad a la que ahora estamos acostum- brados, pero disponer de un procesador capaz de funcionar autóno- mamente interesó a miles de personas que, tanto para uso personal como empresarial, empezaron a servirse de este nuevo instrumento para mejorar su productividad. Esta difusión favoreció rapidamente al desarrollo de chips, es de- cir, esas minúsculas plaquitas de silicio que configuran el cora- zón de los ordenadores personales, cada vez más perfectos. Estos elementos, permitieron una rápida evolución de programas cada vez más sofisticados, permitiendo que los ordenadores personales rea- lizasen las más diversas prestaciones. Aparecieron cada vez más unidades periféricas que, en el caso de las impresoras, han llega- do a una tecnología tan sofisticada como la del láser, mientras que las posibilidades de memorización de datos de los ordenadores personales pasaron rapidamente de los diquetes magnéticos, a los actuales basados en discos magnéticos incorporados a la unidad cen- tral, capaces de memorizar cientos de millones de informaciones. Podemos decir que en pocos años hemos pasado de la posibilidad de elaborar a un tiempo de 16 KB (16.000 informaciones elementales) a 4 MB (4.000.000 informaciones elementales), las memorias de 16 KB, han superado los 300 MB (como disco duro interno), el canal de transmisión de datos a 32 bits contra los 8 bits del principio y el ciclo de la máquina ha duplicado su velocidad junto al tiempo de acceso. Además las pantallas han mejorado enormemente su capa- cidad, pasando de una resolución de 320 X 200 pixel a los actua- les 1024 X 768 y los representables en la pantalla pueden ser aho- ra 256. Los programas, por su lado, han alcanzado el orden de los miles, pasando de la contabilidad a la edición y a otras infinitas ramas de aplicación. El ordenador personal está adquiriendo cada vez más importancia dentro de las empresas de grandes,medianas y pequeñas dimensiones, donde permite a muchos usuarios disponer de la capacidad de proce- samiento necesaria sin grabar en el sistema central. El haber al- canzado estos resultados en pocos años ha sido sin duda, un avance considerable, superado día a día, hora a hora, incluso minuto a minuto. No obstante el desarrollo tecnológico actual permite pre- ver que de aquí a pocos años, estos ordenadores personales que nos parecen ahora tan perfectos, dejarán su sitio a algo todavía más potente y sofisticado y aún de costes cada vez más reducidos.