­­­­­ A LOS AMANTES DE LA ESTRATEGIA ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­ A L E J A N D R O M A G N O POR WARLORD Seguimos por aquí, narrando alguna que otra curiosidad histórica, así como alguna batallita famosa o curiosa. En esta ocasión, hablaremos de ALEJANDRO MAGNO. Antes de nada, quiero aclarar algunos puntos.: las películas históricas son todo menos históricas. Desde luego, en este sentido son muy divertidas. Ni Aníbal se detuvo ante Roma por el miedo a Dios ni Alejandro era como se pinta. Alejandro, a los 21 años era Rey. A los 25 ya era proclamado como Dios. A los 28 era dueño de Asia y buena parte de Europa. 5 años después, murió. Como dato curioso os diré que ya estaba preparando un ejército para conquis- tar Cartago, Iberia (España) y Roma. Por último, hay que resaltar que es difícil creer que alguien tenga tanta suerte como él tuvo. En muchas batallas estuvo a punto de ser derrotado cuando alguna increible casualidad acudía en su auxilio. Un ejemplo: En la conquista de la India, un Rey le hizo frente en una fortaleza. Alejandro se lanzó al ataque, pero los soldados por razones que no vienen al caso, no querían luchar. Alejandro trepó el sólo por la es cala, sobrevivió a una lluvia de flechas y saltó SOLO dentro de la fortaleza enemiga.Rodeado por 500 adversarios luchó contra todos hasta que algún tiempo después recibió por fin auxilio. Todo su cuerpo estaba lleno de heridas, pero sobrevivió ... y todo gracias a un arbol que casualmente estaba justo debajo de donde saltó y que impidió que los enemigos le atacaran por la espalda. ¡Ah se me olvidaba!, Oliver Stone está preparando una película sobre este im- portante personaje... veremos que sucede ... Primavera del año 334 A.C.: Macedonia, Tracia e Illiria están bajo el do- minio directo de Alejandro que ahora cruza el Helesponto con un ejército de 30.000 infantes y 5.000 caballos y marcha a la conquista del imperio Persa. Por otro lado tenemos a Darío III, descendiente de ilustres reyes(Jerjes, Darío I) y de tiempos mejores. Rey de un increíble imperio que iba desde Egipto hasta la India. Las fuerzas de Darío eran: Persas: 70.000 peones y 30.000 jinetes Medos: 50.000 peones y 10.000 jinetes Barcanos: 10.000 peones y 2.000 jinetes, armados con impresionantes hachas de doble filo y armadura. Armenios: 40.000 de infantería y 7.000 de caballería Hircanos: 6.000 jinetes y 1.000 caballeros Tapúres Dérbices: 40.000 peones y 2.000 jinetes Otros: 10.000 infantes y 4200 jinetes griegos: 30.000 mercenarios En total 250.000 soldados de infantería y 135.000 de caballería, un ejér- cito descomunal para aquellos tiempos. No olvidemos por ejemplo,que Aníbal sostuvo una guerra en el corazón del imperio romano durante casi 20 años, con tan sólo 40.000 hombres 100 años después de esta batalla. Frente a este ejercito, Alejandro tan sólo disponía de su cuerpo de élite: La falange. Soldados desprovistos de armadura, pero armados con escudos y lanzas. En esta ocasión Darío cometió un fallo monumental: Se enfrentó al ejérci- to de Alejandro en un lugar rodeado de montañas, en los cuales la superio- ridad de su ejército no servía para nada, no poder ser desplegado en tan poco espacio. La primera línea del ejercito de Darío consistía en: Ala derecha:20.000 jinetes, 20.000 honderos y arqueros y 30.000 peones griegos similar a la falange macedónica Ala izquierda: 20.000 peones bárbaros, el propio Darío al mando de los 3000 soldados de su guardia personal y 40000 infantes, seguido de la caba- llería de los barcanos y medos: 12000 jinetes. El resto iba en el centro o en la retaguardia. La disposición de Alejandro fué: La caballería distribuida igualmente en ambas alas: La macedónica, agrega- da a la tesaliana habría de sostener el ala derecha., la de los pelopone- sos a la izquierda. En la delantera de esta formación había distribuido una tropa de honderos y arqueros. Los tracios y ortenenses, provistos de armas ligeras, abrían la marcha. La lucha fué más o menos como la podéis imaginar: En el centro, la falange macedónica entró "a romper", sin embargo, la su- perioridad Persa era tal que difícilmente podían defenderse. Apiñados unos contra otros, no podían ni siquiera, sacar las espadas. Pero como siempre, la suerte ayudó a Alejandro. En el ala izquiera, los caballos de Darío, heridos por las flechas, se desbocaron y Darío cayó al suelo. Los soldados Persas, creyendo que había muerto entraron en pánico y huían por donde podían. Sin embargo el ala derecha, no solo resistía, sino que los Macedonios comenzaban a retirarse. Sin embargo, con una hábil maniobra de retirada, consiguieron que los persas comenzaran a perseguir- les. De pronto, los perseguidos se pararon y se lanzaron contra los perse- guidores que, con unas líneas totalmente descompuestas, se dirigían contra una enemigo (pensaban) totalmente derrotado. Las cifras lo dicen todo: PERSAS: 110.000 muertos y casi 80.000 heridos MACEDONIOS: 452 muertos y 504 heridos. ¡Nunca una victoria tan grande costó tan poco! Algún tiempo después, Darío reunió un ejército de casi 500.000 hombres por 100.000 de Alejandro. Fué nuevamente derrotado. ¡Ah!, lo siento, pero esta vez no comentaré ningún juego (falta de tiempo) ¡Otra vez será!